PALABRAS SENCILLAS Y AMABLES QUE EDIFICAN Y FORTALECEN EL MATRIMONIO.



La familia y el matrimonio están siendo acosados, están bajo severo ataque y en crisis.  Incontables son el número de matrimonios que como el Titanic, se han hundido con toda su tripulación.

Presentamos por consiguiente, algunas sugerencias prácticas y sencillas para parejas que están por contraer matrimonio, al igual que para parejas de recién casados y para matrimonios que tienen años de casados.  Nuestro deseo es alentar a matrimonios para que luchen por salvaguardar la célula básica de la sociedad - el matrimonio y la familia.  

Cada palabra que pronunciamos es capaz de edificar o destrozar a nuestro prójimo.  Por lo tanto, endulcemos nuestras palabras con la dulzura de gracia que viene del Espíritu Santo para así edificar al cónyuge.  Porque el amor y la fidelidad que se prometieron el día de su boda se debe cultivar hasta que la muerte los separe.

Presento aquí algunas pequeñas e importantes frases que deben complementar su convivencia diaria y fortalecer su compromiso matrimonial.  Hágalos parte de su vida hoy en su trato con su esposo/esposa.

1.  ''TE AMO.''  Aun entre las mejores parejas, existe la tentación de pensar: ''¡Ella ya sabe que la amo,  no es necesario decírselo y ser redundante o aburrido!''  Es cierto, ella ya lo sabe, pero al expresarlo, aumenta el amor en su corazón.  Es como una planta que no se riega, marchita y muere, pero si se riega, sigue creciendo y florece.  


2.  ''¡GRACIAS!''  San Ignacio dice que el pecado en su naturaleza es ingratitud.  En el Evangelio leemos que de los diez leprosos que fueron curados, sólo uno regresó para dar gracias a Jesús.  Dé ''gracias'' siempre y de forma genuina.  Dé gracias a su esposo/esposa:  ''Gracias amor por tan deliciosa cena.'' ''¡Gracias amor por las largas horas que trabajas para proveer para la familia!''  Shakespeare dice esto sobre la ingratitud: ''Más dolorosa que el diente  de una serpiente es la ingratitud de un hijo.''  Condimente su discurso diario diciendo ''¡gracias!''  La palabra ''Eucaristía'' significa ''acción de gracias''.

3.  ''¡DISCÚLPAME!''  Cuando fallamos, tengamos la humildad de decir ''¡discúlpame!''  Pero hágalo con sinceridad y humildad.  Estas virtudes son esenciales en la vida espiritual.

4.  ''¡PERDÓNAME!''  La secuela después de decir ''discúlpame'' es decir ''perdóname''.  Después de un malentendido, un disgusto o un falla, la reconciliación puede servir para reforzar el lazo matrimonial.  Los mejores matrimonios no son los que nunca tienen desacuerdos o dificultades, sino los que resisten las tempestades.  Después de un desacuerdo o pleito, reconcíliense rápidamente.  No seamos como goma que permanece inmóvil más bien como balón que rebota.  En forma de analogía, la goma representa la soberbia.  Cuando uno de los dos falla, el coraje, el resentimiento y la amargura pueden apoderarse de uno.  Del lo contrario, la balón representa la resistencia.  Cuando hay una caída, la pareja debe rebotar más alto.  La Palabra de Dios nos dice:  ''No dejes que el sol caiga sobre tu enojo.''

5.  ¿QUÉ PUEDO HACER HOY PARA AGRADAR A MI ESPOSO/ESPOSA?  Todos los días, tanto el marido como su mujer deben hacer algo concreto para hacer feliz a su pareja.  La actitud no debe ser ''que puede hacer él o ella por mi'', sino ''qué puedo hacer hoy por el (ella)''.

6.  DAR CUMPLIDOS, UNA VEZ, DOS VECES, TRES VECES.  En el matrimonio, los esposos deben formar el buen hábito de darse cumplidos mutuamente.  Y no sólo una vez o dos veces, sino tres veces al día.   


7.  ANTES DE HABLAR, PRIMERO PONGA ATENCIÓN, RECE, PIÉNSELO Y SÓLO ENTONCES HABLE.  Claro, ¡es más fácil decirlo que hacerlo!  Muchas veces la comunicación se rompe por no procurar el debido orden.  Santiago dice que debemos ser lentos para hablar y prontos para escuchar.  Mejore la comunicación con su esposo(a), a partir de ahora, siga esta orden al hablar:  primero escuche atentamente, rece al Espíritu Santo, piense y medite como lo hizo María Santísima y entonces hable pero sólo con el propósito de edificar y santificar a su esposo(a).  ¡Inténtelo!  Claro, no es algo que se logra de la noche a la mañana, ¡pero es necesario tener altos ideales!

8.  ''DIOS PROVEERÁ''   En medio de tensión, incertidumbre, pruebas, luchas y tribulaciones, la oración que siempre debe brotar de su corazón y sus labios es ''Dios proveerá''.  Estas palabras expresan gran confianza el la Divina Providencia.  Jesús repite una y otra vez y nos manda en el Sermón en la montaña: ''No os preocupéis''.  Jesús nos dice que veamos los lirios del campo y las aves del cielo.  No nos preocupemos de lo que vamos a comer o vestir,  ¡confiemos en Dios!  Estas palabras de Nuestro Salvador lo resumen todo: ''Busca primero el reino de Dios y su justicia divina y todo lo demás se te dará por añadidura.''  Muchas parejas sufren por falta de CONFIANZA en Dios.  En la imagen de la Divina Misericordia están las palabras:  ''¡Jesus en Ti confío!''

9.  ''RESARÉ POR TI.''  Quizás parezca un cliché piadoso pero no lo es.  Lo más grande que podemos hacer por alguien es rezar por él.  Una oración corta hecha con gran fervor supera todo el dinero del mundo.  Quizás muchos matrimonios fracasan y familias se deshacen por que el marido y su mujer ignoran la oración, ¡se les olvida rezar el uno por el otro!

10.  MARÍA - ''¡RECEMOS EL ROSARIO!''  Cuando la pareja, el marido y su mujer, están unidos al Inmaculado Corazón de María en la recitación diaria del santo Rosario, la paz reina en la familia.  El sacerdote del Rosario, el P. Patrick Peyton, decía incansablemente ''La familia que reza unida permanece unidad.''  Nuestra Madre Santísima nunca nos distancia de Dios, más bien nos acerca a su Divino Hijo.  Las últimas palabras de la Virgen María escritas en la Biblia son:  ''Haced lo que Él os diga.''  (Jn 2, 5)  San Luis de Montfort, gran amante quien promovió consagración a María, dijo que María es el camino más rápido y más suave a Jesús.  


CONCLUSIÓN.  Si los matrimonios acogen estas palabras, sentimientos y actitud de corazón, establecerán cimientos sólidos sobre los cuales construir su familia y dará a sus hijos principios sólidos y seguridad.